Perfil Dolores Huerta, Cofundadora de la Unión de Campesinos

Conocido por: cofundador y líder de la Unión de Trabajadores Agrícolas

Fechas: 10 de abril de 1930 –

Ocupación: líder y organizador laboral, activista social

También conocida como: Dolores Fernández Huerta

Acerca de Dolores Huerta

Dolores Huerta nació en 1930 en Dawson, Nuevo México. Sus padres, Juan y Alicia Chávez Fernández, se divorciaron cuando ella era muy joven, y fue criada por su madre en Stockton, California, con la ayuda activa de su abuelo, Herculano Chávez.

Su madre tuvo dos trabajos cuando Dolores era muy joven. Su padre cuidaba a los nietos. Durante la Segunda Guerra Mundial, Alicia Fernández Richards, que se había vuelto a casar, dirigió un restaurante y luego un hotel, donde Dolores Huerta ayudó cuando creció. Alicia se divorció de su segundo marido, que no se había relacionado bien con Dolores, y se casó con Juan Silva. Huerta ha acreditado a su abuelo materno y a su madre como las principales influencias en su vida.

Dolores también se inspiró en su padre, al que vio con poca frecuencia hasta que fue adulta, y en sus luchas por ganarse la vida como trabajador migratorio y minero del carbón. Su actividad sindical ayudó a inspirar su propio trabajo de activismo con una asociación de autoayuda hispana.

Se casó en la universidad, divorciándose de su primer marido después de haber tenido dos hijas con él. Más tarde se casó con Ventura Huerta, con quien tuvo cinco hijos. Pero no estaban de acuerdo en muchos temas, incluyendo su participación en la comunidad, y primero se separaron y luego se divorciaron. Su madre la ayudó a mantener su trabajo como activista después del divorcio.

Dolores Huerta se involucró en un grupo comunitario de apoyo a los trabajadores agrícolas que se fusionó con el Comité Organizador de Trabajadores Agrícolas (AWOC) de la AFL-CIO. Dolores Huerta sirvió como secretaria-tesorera del AWOC. Fue durante este tiempo que conoció a César Chávez, y después de haber trabajado juntos durante algún tiempo, formó con él la Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas, que finalmente se convirtió en la Unión de Trabajadores Agrícolas (UFW).

Dolores Huerta desempeñó un papel clave en los primeros años de la organización de los trabajadores agrícolas, aunque sólo recientemente se le ha dado todo el crédito por ello. Entre otras contribuciones, fue su trabajo como coordinadora de los esfuerzos de la Costa Este en el boicot de la uva de mesa, 1968-69, que ayudó a ganar reconocimiento para el sindicato de trabajadores agrícolas. Fue durante este tiempo cuando también se conectó con el creciente movimiento feminista, incluyendo la conexión con Gloria Steinem, que ayudó a influir en ella para integrar el feminismo en su análisis de los derechos humanos.

En la década de 1970 Huerta continuó su trabajo dirigiendo el boicot de la uva, y expandiéndose a un boicot de la lechuga y un boicot del vino Gallo. En 1975, la presión nacional dio resultados en California, con la aprobación de una legislación que reconocía el derecho a la negociación colectiva de los trabajadores agrícolas, la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas.

Durante este período tuvo una relación con Richard Chávez, un hermano de César Chávez, y tuvieron cuatro hijos juntos.

También dirigió el brazo político del sindicato de trabajadores agrícolas y ayudó a presionar para obtener protecciones legislativas, incluyendo el mantenimiento de la ALRA. Ayudó a fundar una emisora de radio para el sindicato, Radio Campesina, y habló ampliamente, incluyendo conferencias y testificando a favor de las protecciones para los trabajadores agrícolas.

Dolores Huerta tuvo un total de once hijos. Su trabajo la alejó de sus hijos y su familia con frecuencia, algo de lo que se arrepintió más tarde. En 1988, mientras se manifestaba pacíficamente contra las políticas del candidato George Bush, resultó gravemente herida cuando la policía golpeó a los manifestantes. Se le rompieron las costillas y hubo que extirparle el bazo. Finalmente obtuvo una considerable compensación económica de la policía, así como cambios en la política de la policía sobre el manejo de las manifestaciones.

Después de recuperarse de este ataque mortal, Dolores Huerta volvió a trabajar para el sindicato de trabajadores agrícolas. Se le atribuye el mantenimiento del sindicato después de la repentina muerte de César Chávez en 1993.

Fuentes

Susan Ferriss, Ricardo Sandoval, Diana Hembree (editora). La lucha en los campos: César Chávez y el Movimiento Campesino. Libro en rústica, 1998.

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